Escribiré aquí lo que hoy no me atrevo a contar en otro lado pero en el pasado no me importaba compartir.
Nuestras vidas son un asco, no son nada, te sientes cómodo en un mundo que parece no estar hecho mas que para dedicarse toda una vida a trabajar y disfrutar de los pequeños placeres que se te ofrece... y cuando te das cuenta de esto terminas con una fría tromba de pensamientos que hielan las ganas de sonreír, por que incluso ese acto pierde el valor que se le daba. Todo es ceniza, que importa dedicar tu vida a un proyecto o ha alguien, ¿cómo es posible que haya gente que se sienta atrapada con una idea tan simple como esta?
Pasan las horas en modo apagado, solo levantas la vista y no sientes nada, observas, ves la puerta de la celda abierta, pero llevas una terrible depresión contigo y vuelcas la vista al suelo.
No quieres que amanezca, prefieres aislarte con tus pensamientos conscientemente y no olvidar la negativa sensación de que este mundo es un asco.
Parece que han pasado años, has olvidado quien eres y sigues con los parpados caídos, ni siquiera es dolor, es la eterna nada, la eterna angustia de haber perdido el valor a afrontar la realidad, deseas escapar.
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